Contratos de mantenimiento: qué cuidar
Contratos de mantenimiento: qué cuidar
Un contrato de mantenimiento mal redactado puede costarte más de lo que te paga. Define alcance, exclusiones, límites de eventos y refacciones antes de firmar.

Alcance e inventario
El alcance debe cerrarse por escrito: equipos, sedes y sistemas cubiertos, con un inventario anexo que no deje lugar a dudas. Si el inventario cambia, el contrato debe actualizarse. Un alcance ambiguo se convierte en discusión en cada visita.

Límite de eventos
Fija cuántas visitas o tickets incluye el contrato al mes y qué pasa al excederlos. Sin ese límite, el cliente espera atención ilimitada y tú absorbes el costo. Define también tiempos de respuesta y horarios cubiertos.

Refacciones incluidas
Separa con claridad qué refacciones están incluidas y cuáles se cobran aparte. Especifica consumibles, piezas de desgaste y refacciones mayores. La ambigüedad aquí es la fuente más común de pérdidas en contratos de mantenimiento.

Exclusiones claras
Excluye por escrito terceros, vandalismo, fenómenos naturales y obra civil. Estas causas quedan fuera del mantenimiento preventivo y correctivo normal. Si no las excluyes, terminarás pagando daños que no te corresponden.

Ajuste anual
Incluye una cláusula de ajuste anual ligada a un índice verificable y define la vigencia y renovación. Revisa también penalizaciones por incumplimiento de SLA. Un contrato sin ajuste pierde valor cada año que pasa.
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